Gestión integral para centros y profesionales
Solo el profesional que escribió una nota puede abrirla. Ni recepción, ni administración.
Monto, medio de pago, y el recibo le llega por WhatsApp o mail sin que salgas de la pantalla.
Antes de cada sesión, por WhatsApp o mail. Si contesta que sí, el turno queda confirmado sin que toques nada.
Ayer
Antes de cada sesión, con las horas de anticipación que vos fijes, el recordatorio sale solo: por WhatsApp si la persona tiene celular, por mail si no. Si contesta que sí, el turno queda confirmado; si dice que no puede, te lo marca para que lo resuelvas vos. Lo demás lo mandás con un clic, y de todo queda registrado qué salió, por dónde y cuándo.
Antes de cada sesión, por WhatsApp o mail. La respuesta vuelve al turno.
Se acredita una transferencia y la persona se entera, si querés.
Al cobrar: el PDF por mail o el enlace por WhatsApp, con tus datos.
Lo que debe, en un PDF que se arma al abrirse: siempre al día.
Se manda, se firma, y el firmado vuelve a la ficha de la persona.
8:50
Abrís aunar y no hay menú que recorrer: está tu día. Cuántas sesiones tenés, cuál falta confirmar, cuánto hay para cobrar. Si alguien no respondió el recordatorio, te lo marca, y desde ahí mismo lo reenviás o lo llamás.
10:00
Terminó la sesión y no querés sentarte a escribir. Grabá. El audio queda cifrado en el servidor, y con un botón lo tenés transcripto debajo de la nota, para corregirlo con tus palabras. Y lo que más se extraña del cuaderno, acá está: buscás una palabra y aparece en todas tus notas.
Solo el profesional que escribió una nota puede abrirla. Ni recepción, ni administración.
Semana difícil: volvió a aparecer la angustia por la noche. Revisamos la técnica de respiración; la había abandonado. Acordamos retomarla.
—— Transcripción del audio · 8 sep 2026 ——
Bueno… semana difícil. Volvió a aparecer la angustia por la noche, sobre todo los domingos. Revisamos la técnica de respiración, la había abandonado hace como dos semanas. Acordamos retomarla, todas las noches antes de acostarse, y lo vemos la próxima.
10:50
Terminás la sesión y cobrás ahí mismo: monto, medio de pago —o varios—, listo. El recibo sale con los datos de tu centro y le llega a la persona por WhatsApp o mail. Y si alguien no vino o canceló tarde, el honorario se carga según la regla que vos fijaste.
19:00
Los comprobantes de transferencia dejan de vivir en el chat. Los reenviás a una casilla o los subís, aunar lee el monto y te dice de quién parece ser. Un clic, y el pago queda en la cuenta del paciente.
aunar se integra con proveedores de facturación electrónica homologados por DGI: cada cobro puede salir como comprobante fiscal electrónico —e-Ticket o e-Factura—, con el CAE, el QR y el envío a la persona resueltos por el proveedor. Vos cobrás igual que siempre; la integración se activa para el centro que la necesita, con el proveedor y las credenciales que ya tenga.
Hoy el recibo sale como ticket interno de 80 mm, listo para la impresora térmica. La factura electrónica es una integración que se prende por centro.
Abrís la ficha y está todo: las notas de sesión con su audio, lo que coordinaste con otros profesionales, las derivaciones, el consentimiento firmado y los pagos. Y al costado, lo que necesitás ahora mismo: la próxima sesión, cuánto debe, el teléfono.
| El dato | Profesional | Recepción | Administración |
|---|---|---|---|
| Notas de sesión | Solo lo suyo | No existe | No existe |
| Audio de la sesión | Solo lo suyo | No existe | No existe |
| Resumen clínico | Solo lo suyo | No existe | No existe |
| Agenda | Ve | Ve | Ve |
| Cobros y recibos | Ve | Ve | Ve |
| Teléfono y datos | Ve | Ve | Ve |
| Anular un cobro | No existe | No existe | Ve |
| Configuración | No existe | No existe | Ve |
Un ojo: lo ve. Un candado: para ese rol no existe, ni pegando el enlace. Solo lo suyo: el profesional ve lo que escribió, no lo de un colega.
Acceso registrado VER_SESION · Mariana Sosa · hoy 10:42
aunar nació porque un centro de psicología lo pidió. Por eso cada nota, cada turno y cada cobro llevan el profesional desde el primer día, aunque hoy trabajes sin equipo. Cuando sumes un colega, una sala o un equipo tratante, no hay nada que migrar: es la misma base.
Lo que cambia entre un modo y el otro es la pantalla. El dato ya nació de centro.
Cada fila ya lleva el profesional. Nadie lo ve porque hay uno solo. Las mismas tres filas. No se migró nada: solo hay más gente alrededor.
Lo que no entró en el día, pero está.
Un hueco libre es un clic para agendar. Si dos turnos chocan, te avisa antes. Y el sábado desaparece si no atendés.
Con quién hablaste del caso, qué compartiste y la devolución que volvió, en la ficha.
Del catálogo del centro a la persona, por mail o WhatsApp. El firmado vuelve a su ficha.
Una palabra, y aparece en cada nota y en cada transcripción que escribiste.
Se manda por WhatsApp o mail y se arma cuando la persona lo abre: siempre al día.
Quién abrió qué ficha, qué sesión y cuándo. Y las sesiones no se borran.
El tratamiento se pausa, se reabre o se da de alta desde la ficha. La historia se queda.
Un día entero: la agenda, una sesión grabada y transcripta, el cobro con el recibo que viaja, y el comprobante que se acredita solo.